La cita

"No hay nada limpio, nada saludable, nada prometedor en esta época de prodigios; nada, excepto seguir contando lo que pasa" (Henry Miller)

"De la esclavitud más espantosa, salió la música más libre"


"El lenguaje nos protege porque también sirve para canalizar el miedo y el peligro; de alguna manera, nos tranquiliza" (Alfredo Costa Monteiro)







sábado, 14 de marzo de 2015

Entrevista a Javier Paxariño: vientos del Mediterráneo

El retroceso cultural e ideológico que estamos sufriendo nos ha traído a la memoria una vieja canción de Asfalto, que hoy cobra inquietante actualidad, "Días de escuela", que grabaron en 1978 y que publicaron en su primer disco, de título homónimo, un año que nos parece muy lejano y que sin embargo nos recuerda a la brutal política actual de nuestros gobernantes. Religión en las escuelas, represión en las calles... oscuridad en las instituciones, brillantez en las plazas.
Hoy hemos conversado con el músico granadino Javier Paxariño, con motivo de la presentación de su último disco, en trío, Dagas de fuego sobre el laberinto, publicado en 2014 y de la gira en la que están inmersos. Aún le quedan tres conciertos, 20 de Marzo en Badajoz; un día después en Toledo, ambos patrocinados por la AIE a través de su proyecto Artistas en ruta y concluye el 22 de Marzo en Madrid, en el café Berlín, en lo que aseguran será un concierto muy distinto. El trío está formado por nuestro invitado, que toca los instrumentos de viento, flautas, saxos, clarinete, kaval, entre otros; Manuel de Lucena, instrumentos de percusión, panderos, batería, darbuka, riq, krakebs etc. y Josete Ordóñez, instrumentos de cuerda, guitarras, mandola, bajo, vihuela, oud...
Hacía doce años que Javier Paxariño no editaba un disco bajo su nombre. Desde Ouroboros, de 2002, y a excepción de algunas colaboraciones reseñables, como En la sombra de la utopía, con Luis Delgado y Javier Bergia (sin olvidarnos del disco Tribus hispanas, que marcó no solo profundamente a Eliseo Parra, también al folklore de la Península Ibérica, y en el que tanta importancia tuvo Paxariño) poco sabíamos de su creación musical. El músico no es pródigo en discografía: tan solo ha editado, desde 1988, Espacio interior, seis discos. En coherencia con su personalidad, necesita tener una formación sólida y unos temas muy desarrollados para plasmarlos en un disco, Ahora es cuando ha conseguido esa simbiosis: unos acompañantes que le arropan y unas composiciones sólidas que retratan su visión musical y espiritual.
Dagas de fuego... alude a conceptos muy mediterráneos: el "laberinto", y la pasión, la "daga de fuego", un disco que muestra el rico mosaico musical español, especialmente del Sur. La guitarra de Ordóñez suena a flamenco en Juegos con Zaira, que Javier compuso para su hija; la percusión de Lucena al ritmo hipnótico gnawa en Ladrón y kumardji, en realidad un bello ajechao de Extremadura. En Fiesta en el Realejo, el saxo y el clarinete recuerda su barrio donde nació en Granada. A pesar de sus indudables influencias del jazz y de la música étnica, Javier se reafirma en la importancia del folklore en su música, sostén necesario sobre el que crear y recrear, con respeto y sin prejuicios, la música tradicional.
Javier, siempre deliciosamente a contracorriente, no utiliza la tecnología en su creación. Prefiere el contacto físico con los instrumentos y la cercanía con su público. Huye de la masificación y de la industrialización del arte. Coherente es como mejor se le puede definir.
Ha sido un placer, Javier.






domingo, 8 de marzo de 2015

Los chicos duros del folk

Después de una semana de ausencia por renovación del equipo técnico en Radio Círculo, volvemos con un programa cargado de energía. Para comenzar, un clásico del rock urbano madrileño, Leño, y una de su canciones más conocidas, "Entre las cejas", que aparecía en su disco En directo, de 1982. "Si el tiempo no ha confundido tu energía"; "Si tienes entre las cejas libertad" ;"No te pierdas en mirar tira pálante"... es parte de su letra que tantas veces hemos cantado.
Tündra es un grupo riojano que en 2013 grabó un disco titulado Folk ancestro sideral, que se podría catalogar bajo la etiqueta prog folk, una suerte de folk y rock progresivo, aunque a nosotros nos recordará más al folk nórdico de grupos como Hedningarna. No en vano, la música tradicional de los países escandinavos es una de sus más claras referencias. No es la única. También la música tradicional castellana, como en el tema "Karelia", la unión de dos canciones, una finlandesa y otra de Burgos, extraída del Cancionero de Federico Olmeda. Polskas, charradas o alboradas, como la extraída de otro cancionero, el de Manuel García Matos, de su Magna Antología del folklore español, forman parte de su repertorio, por lo general bastante contundente rítmicamente.
No es casualidad que hayamos escogido para uno de nuestros rescates de hoy ejemplos de música tradicional del Norte de Europa. En 1995 el sello Ediciones Resistencia publicó una fantástica recopilación con un título muy apropiado, Estrella Polar, donde recogía grabaciones de grupos escandinavos que fueron muy conocidos e incluso radiados en nuestro país en aquellos años. Hasta nos incluían en sus giras. Nosotros hemos seleccionado tres de ellos, de los más representativos quizás. Dos suecos, los antes mencionados Hedningarna, cuyo nombre significa "los ateos", y los muy duros Hoven Droven, que para la ocasión reelaboran una polska, uno de los ritmos tradicionales más populares, y otro finlandés, Pirnales, que basa su sonido en el kantele, una especie de cítara.
En la música escocesa también hay buenos ejemplares de folk rock enérgico y contundente. Uno de ellos es Shooglenifty, liderado por el percusionista James Mcintosh (ex Capercaillie) En 1994 grabaron un sorprendente disco con el que fueron conocidos en nuestro país, Venus in tweeds, la modernización y actualización de la música tradicional de Escocia. La banda, posteriormente, le dio una vuelta de tuerca más a su música y de ella nació Afro Celt Sound System, groove y  tecno kilt.
En el reencuentro, ha sido nuevamente un placer.