La cita

"No hay nada limpio, nada saludable, nada prometedor en esta época de prodigios; nada, excepto seguir contando lo que pasa" (Henry Miller)

"De la esclavitud más espantosa, salió la música más libre"


"El lenguaje nos protege porque también sirve para canalizar el miedo y el peligro; de alguna manera, nos tranquiliza" (Alfredo Costa Monteiro)







sábado, 21 de febrero de 2015

Going back to the roots. Música de raíz gallega y estadounidense

Richie Havens fue un músico de folk nacido en 1941 en Brooklin y fallecido en Abril de hace dos años. En 1969 abrió el Festival de Woodstock y fue coetáneo de figuras como Joan Baez o Bob Dylan, heredero, como ellos, de la ingente obra de Alan Lomax. Havens, en 1980, grabó un disco titulado Connections, que contenía la canción con la que iniciamos nuestro programa, una delicia soul y funk, "Back to my roots". Porque ese es el sentido que nos alumbra hoy: volver a las raíces, musicales, a las nuestras también.
La primera cultura musical en la que nos fijamos es en la gallega. Rústica es un proyecto de Cristina Pato que nació para celebrar sus primeros treinta años de carrera en solitario. Podríamos decir que es un supergrupo, ya que la gaitera se rodeó de tres importantes personalidades de la música tradicional gallega: Davide Salvado, voz y percusión; Roberto Comesaña, acordeón y Anxo Pintos, zanfona. El disco, grabado en el sello Folmusica (www.folmusica.com) es una hermosa recopilación de canciones tradicionales gallegas, con el aporte personalísimo de la Pato ("Erbecedo") donde destaca su gaita distorsionada, Y la voz, poderosa y ancestral de Davide Salvado. Podemos deleitarnos con ella en la canción "Asubíasme de lonxe" Vanguardia y tradición en este precioso proyecto, uno de los más interesantes que últimamente han nacido en Galicia.
Precisamente con Salvado enlazamos la segunda parte del programa, dedicada por entero a Alan Lomax, porque el 31 de Enero de este año se celebró el centenario de su nacimiento. La canción con la que cerramos la primera media hora la escuchamos en dos versiones: en solitario por el gallego, impresionante demostración de emoción, y la que recopiló el propio musicólogo estadounidense en uno de sus viajes por España.
Hemos seleccionado algunos cortes de dos discos editados por el sello Rounder y pertenecientes al Archive of Folk Culture de The Library of Congress. El primero, Angloamerican ballads, volume one, con canciones grabadas en 1956 pertenecientes a la herencia de los emigrantes anglo-irlandeses, y el segundo, Afro-american spirituals, work songs, and ballads, dedicada a las canciones de origen afroamericano de trabajo y las recogidas en las penitenciarias del sur de Estados Unidos, grabadas algunos años antes, en 1942.
Alan Lomax (1915-2002) dedicó gran parte de su vida, entre 1946 y 1982, a recorrer su país realizando una ingente y fabulosa labor de trabajo de campo recopilando las viejas canciones del pueblo. En 1952, perseguido por el macartismo, emigró a Londres, desde donde se desplazó a diversos países de Europa, Inglaterra, Irlanda, Italia y España, donde recaló en 1952. Vino a nuestro país a grabar un certamen folklórico en Palma de Mallorca y permaneció durante seis meses fascinado por la riqueza cultural de España. Extrajo documentos imprescindibles que sin él hubieran, sin duda, desparecido. Otros, como Manuel García Matos, o Joaquín Díaz, han sido continuadores de su apasionante trabajo.
En 2012, la Asociación por la Equidad Cultural, encargada de velar por su legado, completó su Proyecto Global Jukebox de digitalización del archivo, compuesto por 5.000 horas de grabaciones sonoras y 150.000 metros de película. A este archivo se puede acceder libremente a través de la web www.culturalequility.org. Un ejemplo del que deberían aprender nuestros despreciables gobernantes. Es imposible no denunciar el desprecio con el que tradicionalmente ha tratado la Administración española a nuestra propia cultura.
Alan Lomax descubrió, entre otros, a Woody Guthrie o Leadbelly (1888-1949) al que grabaron en una penitenciaria de Louisiana. Con él, y con una fascinante versión de "The house of the rising sun" terminamos nuestro programa. Y con la convicción de que es necesario preservar nuestra memoria y nuestra cultura. Sin ella, estamos condenados a la esclavitud.
Hoy más que nuca ha sido un inmenso placer compartir nuestras músicas populares, la de todos y para todos.

Fernando Martínez