La cita

"No hay nada limpio, nada saludable, nada prometedor en esta época de prodigios; nada, excepto seguir contando lo que pasa" (Henry Miller)

"De la esclavitud más espantosa, salió la música más libre"


"El lenguaje nos protege porque también sirve para canalizar el miedo y el peligro; de alguna manera, nos tranquiliza" (Alfredo Costa Monteiro)







sábado, 7 de febrero de 2015

Nubes. José Climent y La Musgaña

La cantante británica Kate Bush es la encargada de abrir nuestro último programa. En una semana en que apenas hemos visto el sol, una canción que habla de nubes, "Cloudbusting" de su recopilatorio de 1986, The whole story. De voz excepcional, su producción musical es exquisita.
De nubes también trata el disco de José Climent, titulado Mirando nubes, autoproducido y autoeditado artesanalmente con la aplicación de software libre Audacity en su propio domicilio. Un disco delicioso de composiciones propias ("Lluvias de Marzo / Mirando nubes", inspirado en un día de lluvia torrencial) y también basadas en la música tradicional castellana, como "Charro 4.0", en la irlandesa y gallega, "Aisleann an Oigfir / Ortigueira" o en la música barroca, "Bourrée". Han colaborado con él dos viejos amigos, Carlos Beceiro y Jaime Muñoz, que compartieron grupo en los primeros años de La Musgaña. Un disco que nos invita a reposar y a ver el cielo sin estrellas, a disfrutar de una tarde de lluvia, a ver pasar, sin más, las nubes, a degustar la lentitud de los segundos, en suma, al goce de la música en soledad.
Pero hay un tema muy especial en este trabajo, "La hija bastarda", un romance tradicional que escucharon Rafa Martín, Quique Almendros y el propio José Climent en 1986 a Doña María Barrio, de Sanabria (Zamora) En esta recreación, su voz se funde con la de Pilar López Ballarín. Los tres músicos fueron los fundadores de La Musgaña. A mitad de la década de los ochenta, comenzaban a dar forma a uno de los grupos fundamentales en la recreación y renovación de la música tradicional castellana. Ahora que están en un profundo proceso de transformación musical (podéis leer una crónica de su concierto en Madrid en Diariofolk, (www.diariofolk.com/cronica_concierto/la-nueva-musgana) es un buen momento para recordarles.
En 1987 grabaron su primer disco, titulado El diablo cojuelo y un año después, El paso de la estantigua. 1993 significa un salto importante en su carrera, cuando editan Lubicán, que les permite girar por Estados Unidos. Nos detenemos en este disco y escuchamos varios temas de él.
Hay una gran variedad de ritmos tradicionales de la Península Ibérica: un pasodoble portugués, Jotas de Léon y Zamora, con la colaboración de Manuel Luna, charradas o el Romance de la Gallarda, con otra voz inconfundible de Javier Bergia. Una espléndida colección de canciones, un momento de esplendor creativo.
Rafa Martín, que después de este disco abandonó el grupo, junto a Climent, ha editado dos trabajos en solitario, En la espalda del gigante, de 2001, y La serpiente dormida (2011), un disco de experimentación con la zanfona, y del cual extraemos una pieza basada en una composición de Astor Piazzolla.
Y en 1997, la eclosión. En Madrid y Baracaldo dan varios conciertos que culminan en la grabación de un disco en directo, donde reúnen a los músicos que habían pasado por La Musgaña y a otros amigos con los que compartieron tres días que se convirtieron en tres noches de magia, de fiesta con la música como protagonista. Con las Jotas terminamos el programa, dichosos de volver a escucharles. Y con emoción, podemos decir, nosotros también estuvimos allí.
Ha sido un placer.
Fernando Martínez.